Iglesia de Santa Catalina Mártir

La Iglesia de Ntra. Sra. de la Concepción situada en Daimalos, fue declarada como Bien de Interés Cultural en 2004 por la Junta de Andalucía. Se construyó en el siglo XVI en estilo mudéjar, no obstante, este templo se levanta sobre una antigua mezquita, de cuya época musulmana, concretamente en el siglo XII, destaca su alminar de época meriní, que posteriormente se convirtió en el campanario del templo cristiano. Es de planta rectangular, destacando la armadura mudéjar de sus techumbres y pinturas murales del siglo XVIII.

Adosadas al muro perimetral izquierdo de la nave se ubican la sacristía y otra estancia aneja, ambas de construcción reciente. Así mismo, en el muro lateral derecho se abre capilla Bautismal, que tiene planta rectangular y está cubierta con alfarje. En el centro de la capilla se encuentra la pila bautismal, realizada en mármol, compuesta de taza circular y pie abalaustrado. Desde esta capilla se accede a la torre, situada en el mismo sector. La torre, antiguo alminar, está construida de fábrica de ladrillo.

Tiene planta cuadrada y alzado de cuatro cuerpos de diferente altura, delimitado por impostas resaltadas. El primer cuerpo presenta el parámetro cerrado a expresión de un vano rectangular abierto en su cara norte. En su interior se compone de una escalera cuadrangular que se desarrolla en tono a un machón central, apoyando sus distintos tramos en pequeñas bóvedas de cañón. El segundo cuerpo de menos altura, muestra en el parámetro exterior, en tres de sus lados, cuatro arcos de herradura apuntados y ciegos de terminación tosca. El tercer cuerpo, posible remate del antiguo alminar, presenta en sus cuatro caras el parámetro cerrado. El último cuerpo, obra mudéjar, se apoya sobre una imposta volada realizada con triple escalonamiento.

En sus cuatro frentes se abren vanos de medio punto rebajados que albergan campanas. La torre cubre a cuatro aguas utilizándose como sostén de armadura de cuatro paños triangulares con vigas de sección triangular y tablazón de madera de color claro. En el exterior, la portada de los pies se compone de un vano de medio punto que da acceso al interior de la iglesia. En la zona superior se termina con el hastial circundado por una moldura, a modo de frontón triangular, en cuyo tímpano se abre un pequeño óculo abocinado. La imagen de Nuestra Señora de las Angustias es la que había en Vélez Málaga hasta que se sustituyó por la tallar del granadino Sánchez Mesa.

A finales del siglo XX, se descubren frescos ornamentales originarios de principios del 1.700. De entre estos frescos destaca especialmente la figura de un pantocrátor representado con un triángulo en la cabeza que representa la Trinidad.

Lugares para visitar en Arenas:

Castillo de Bentomiz

Castillo de Bentomiz, Arenas

El Castillo de Bentomiz fue el lugar que da origen al término. Estudios realizados por las Universidades de Málaga y Granada sobre los restos existentes nos describe un enclave militar de importancia denominado Sierra de Bentomiz. Era una "taha" con varias alquerías: Daymús-Daimalos, primero y Arenas después. El Castillo contaba con un poblado que se sitúa en un brazo de cordillera de montes que bajan hasta Algarrobo, Cuheila-según Carvajal- del que no quedan restos. Aunque no existan dudas en enmarcar sus minaretes entre los siglos XII y XIII.

En este periodo de la historia, almorávides, almohades, meriníes, y nazarís de la zona de la Axarquía, según apunta el investigador Carlos Gonzalves Cravioto, describe estos lugares como una típica "alquería"; al corresponder su definición y ubicación.

"...situada entre varios arroyos y a sus pies, uno más caudaloso por el que se encuentra delimitada. Donde existirían fuentes, albercas, acequias, aljibes, molinos, era, necrópolis, etc..".

Sierra de Bentomiz

Desde la época Califal hasta la revuelta morisca de 1570

El Castillo de Bentomiz tipológicamente puede compararse con las fortalezas de Montemayor, Archidona y Zaila, debido al doble recinto y su asentamiento topográfico de trazado irregular, aunque Bentomiz se diferencia en técnicas y materiales. Existe cierta semejanza entre el aljibe de Bentomiz y el que se encuentra en la Alhambra de Granada, debajo del Palacio de Carlos V. Se registran elementos arquitectónicos, técnicos y métodos de construcción propios de distintas fases de ocupación.

La utilización de mampostería en diferentes formas, como tapial, unido a la variedad de atributos que podemos encontrar aquí nos abre el arco cronológico, desde época califal hasta la revuelta morisca de 1570 en que permanece activo. La fortaleza ubicada en una meseta irregular de 709 metros de altitud encontramos uno de los castillos de la provincia dividido en dos amplios recintos, el primero de ellos más elevado protegido por gruesos muros que descansan sobre cubos generalmente cuadrados, uno hexagonal, y posee en su interior dos aljibes de una sola nave con bóveda de cañón. El segundo, de mayores dimensiones, bordea la meseta con un grueso muro reforzado por cubos, algunos de éstos conserva aún la merlatura. Alberga también dos grandes aljibes que en su día tuvieron bóvedas de crucería. Cabe destacar la desaparición de grandes lienzos de muros en ambos recintos, algunos cubos y habitáculos interiores. Así mismo han desaparecido las estructuras de las entradas a la fortaleza, tanto la occidental como la oriental.

Bentomiz formaba un triángulo defensivo con los Castillos de Comares y Zalia. Las primeras noticias históricas son del siglo XI, recogidas en las memorias de Abd-Allah. Posteriormente, Ibn al-Jatib lo definirá como una de las principales fortalezas de la Kura de Rayya (Málaga). Todo parece indicar que Bentomiz jugó un papel importante en la revuelta de Umar ibn Hafsun contra el estado Omeya al ser ésta una región en la que existía una abundante población mozárabe. Años después, el mencionado rey de Granada, Abd-Allah nos recuerda la importancia militar de Bentomiz, pues en el 1082, cuando se dirigía a tomar Málaga y se encontraba en las inmediaciones de la ciudad tuvo que regresar, dado que Bentomiz podría cortarle las comunicaciones. Obligado a negociar con los habitantes del castillo, conocemos por sus memorias que una vez entregado demolió parte de las fortificaciones. La influencia de los africanos durante los siglos XII y XIV fue importante en esta zona de la Axarquía. Las guerras civiles que caracterizaron el final de la presencia islámica en España, convirtieron este castillo en una pieza clave en la estrategia de los bandos contendientes, así cuando los Reyes Católicos sitiaron Vélez-Málaga la toma de Bentomiz se hacía indispensable para mantener el asedio. Finalizada la guerra de Granada, Bentomiz servirá para controlar una zona de abundante población morisca,  que demostrará su importancia militar cuando se produzca la rebelión de los moriscos de 1570. A partir de ésta fecha, comienza para el castillo un periodo de abandono que lo ha llevado al estado de ruina en el que se encuentra. Se trata de uno de los castillos mas grandes de la provincia. Al parecer, podría tener su origen en la fortificación romana, pero la arquitectura llegada hasta nosotros presenta una indudable adscripción a las construcciones musulmanas de la España Medieval. Su estratégica situacion permitía controlar una amplia zona de la Axarquía hasta el mar, ubicación de donde procedería el topónimo Bentomiz. Durante mucho tiempo se relacionaba con los topónimos cercanos de procedencia árabe con el sufijo ben-, que indicaba un origen clánico o tribus familiares, pero otras interpretaciones, más recientes, encuentran el origen en el vocablo latino montemar, alusivo a la cumbre desde la que se divisa el mar, que como en otros lugares de fuerte romanización sería conservado por los musulmanes, derivando posteriormente a Bentomiz.

El blibiófilo de Bentomiz

El Castillo Bentomiz, que según se deriva de su raíz semántica significa "hijo de Tomiz", es eminentemente un lugar de vigilancia costera y punto de conexión con más de veinte núcleos repartidos por la Axarquía, además de las torres vigía que se repartían por toda la costa malagueña oriental. En el estudio del Carismático maestro y poeta gaditano del S.XIII-XIV, Ibn Abí  l´Así realizado por Fernando Nicolás Velázquez Basanta de la universidad de Cádiz, se menciona a uno de sus discípulos destacados originario de Bentomiz y reconocido bibliófilo llamado: Abu Abd Alláh al-Madhiyi. Este cultivado personaje de la historia de Bentomiz nos despierta la posibilidad de creer en la existencia de hombres cultos naturales del lugar y vinculados con el esplendor cultural del reino nazarí y el norte africano del Magred, siendo Marraquech y poblados bereberes del atlas central un pálpito constante de influencia, tanto por las invasiones de los almohades, como por su corriente mística y culta afincada en estas tierras.

En los primeros meses de 1569 se estaban produciendo produciendo atrocidades por ambos bandos, como los 800 muertos de Válor. En abril, toma el mando cristiano D. Juan de Austria, hermanastro de Felipe II. En mayo, la insurrección se abre y llega a la Axarquía, Sierra de Bentomiz, Baza y el oriente de Almería, aunque en junio serán derrotados los últimos moriscos malagueños en el Peñon de Frigiliana.

La guerra de los moriscos se desarrolló principalmente en las Alpujarras, granadina y almeriense, en la Serranía de Ronda y en la Sierra de Bentomiz- parte de la Axarquía malagueña- es decir, afectó sólo al territorio del antiguo Reino de Granada.

Hubo dos guerras: la primera se desarrolló entre los años 1499 y 1551. Se produjo por conflictos entre cristianos y mudéjares- que eran musulmanes dentro del territorio cristiano- Al final de la guerra de RRCC  ofrecieron a los mudéjares dos opciones: o se marchaban fuera de España o se convertían al cristianismo. Y los moriscos son estos mudéjares conversos o los descendientes de ellos.

Desde el final de la primera guerra hasta 1568 coexisten los moriscos en el reino de Granada. En 1526 se produce el llamado decreto de la Junta de la Capilla Real de Granada, donde se da una normativa exhaustiva que regula la vida y convivencia de los moriscos entre los cristianos. Los moriscos recaudan dinero para que el emperador Carlos I suspenda este decreto durante 40 años. Pasado este periodo, en 1567, los sectores cristianos más ultras intentando aplicarlo, aunque Felipe II no setá convencido del todo en llevarlo a cabo, pero sectores de la Iglesia -la inquisición- recuerdan a Felipe II que debe hacerlo, pues ha sido el mayor valedor del concilio de Trento.

Segunda guerra: Es la más importante y la que se reconoce como la guerra de los moriscos. El viernes, víspera de la navidad de 1568 hay un levantamiento. Los moriscos de la Alpujarra envían una delegación de 200 monfíes al Albaicín de Granada para animar a los moriscos de la capital granadina a unirse a ellos, sin conseguirlo. Se retiran a la Alpujarra y resisten mediante guerra de guerrillas al acoso de las tropas cristianas, al mando del marqués de Mondéjar, hasta que la presencia de Don Juan de Austria, venido con tercios de Flandes, les obliga a rendirse en el mes de noviembre de 1570. Los moriscos alpujarreños nombraron a un jefe, Aben Humeya, la víspera de la Navidad de 1568 en Béznar, también llamado Don Fernando de Válor, a propuesta del otro jefe de la revuelta, Hernando el Zaguer. Aben Humeya, es traicionado y ajusticiado por los suyos en el Laujar de Andarax y proclamado rey Aben Aboo poco antes de la rendición total de los moriscos. Después de la rendición de los moriscos se produce un decreto de explulsión. Finalmente debemos señalar que los del lugar fueron a luchar en el Peñon de Frigiliana donde perdieron.